(por Pilar Glez.
Noguera.)
Con un aforo de veinte asistentes,
comienza la última sesión del presente curso.
Había programada para este día una
entrevista “sorpresa” al miembro más
emblemático en el grupo. A sus 86 años, pensamos que tendría muchas cosas que
contar y, como en otras ocasiones, seguro que aprenderíamos de su cúmulo de
experiencias.
No nos defraudó, Antonio Fimia es
un gran comunicador. A cada pregunta que le hacia Manuel Sánchez, Antonio se
extendía diez minutos, como mínimo. Habló de sus orígenes allá en su Córdoba
natal, único varón de una familia con seis hijas. Creció jugando en la calle,
como era costumbre de la época, haciendo travesuras con su pandilla de
mozalbetes; recorriendo la ciudad y los alrededores. Pronto despertó en él la
afición a la lectura y escritura, que practicaba a nivel familiar. Su etapa
laboral la inició en el gremio de la joyería, de mucho raigambre en Córdoba. Empezó
a viajar. Nos describía los trenes movidos con carbón, cuyos vagones de madera
de asientos corridos, se prestaban a convivir estrechamente durante el
trayecto, y, fruto de la misma, hacía que se compartiesen los alimentos llegada
la hora de la comida. Las pensiones donde se hospedaba, que paulatinamente fue
cambiando por hoteles de lujo en la misma medida que su ascenso profesional. Allí
creció su dedicación a la lectura, ¡tantas horas lejos de la familia!, ¡los
libros fueron su mejor compañía!. Antonio ha leído mucho; creo que Antonio lo
ha leído todo, no hay autor con prestigio que le sea ajeno. Posee una nutrida
biblioteca, de la que se enorgullece. En ella guarda retazos de su vida que le
fueron placenteros, dentro de una larga trayectoria, a veces, de vida dura. Pero
Antonio es un triunfador. Esta casado con una guapa cordobesa llamada Rosi, y
ambos tienen un hijo, catedrático en la Universidad de Alicante, y una nieta a
la que colma de poemas. Porque Antonio es esencialmente un poeta, enamorado de
la vida; siempre rodeado de musas que inspiran sus poemas, de los que tiene
infinidad, por los que en muchas ocasiones le han otorgado premios.
Antonio es de esas personas que se
le recordará siempre como una gran persona.
Muchos de nosotros le seguimos en
una revista cordobesa “Aires de Córdoba”, en la que le suelen publicar todos
los meses, ya que Antonio ejerce de cordobés profundamente. También escribe
relatos que comparte con agrado en la Tertulia.
Gracias Antonio, deseamos poder
seguir recibiendo el regalo de tus musas, muchos años más.
Seguidamente los coordinadores pasan
a informar sobre la Memoria de este año. El primer paso dado ha sido la
petición de la continuidad del Aula en la Sede. Se han leído las cartas de agradecimiento a Doña Josefina Bueno Alonso.
Directora de la Sede. Y a Doña Concepción Brú. Se ha comentado la Memoria y las
Propuestas de Mejora que se consideraran a principio del próximo curso.
Se recuerdan los libros recomendados
para leer estas vacaciones.
MEMORIAS DE ADRIANO: de Marguerite Yourcenar. Será
presentado el 23 de Octubre por Tina Royo.
LOS SUEÑOS: DE Quevedo. Será presentado por Francisco Maestre en Noviembre.
Un tertuliano, Gabriel de Dato, recomendó como lecturas interesantes para los que quieran ampliar:
LOS SUEÑOS: DE Quevedo. Será presentado por Francisco Maestre en Noviembre.
Un tertuliano, Gabriel de Dato, recomendó como lecturas interesantes para los que quieran ampliar:
Los
cantos de Hyperión,
de Dan Simmons, de ciencia ficción, novela épica.
Watchmen, novela gráfica de Alan Moore,
basada en un cómic escrito por Alan.
Fría
Venganza de
Longmire y Craig Johnson. Sobre el Sheriff de Wyoming.
Dios
no es bueno de
Christopher Hitchens, alegato contra las religiones.
No teniendo más asuntos que tratar
nos dirigimos al Real Casino de Alicante, donde nos esperaban algunas
compañeras, que no pudieron llegar antes,
para compartir un almuerzo.
Con todo esto damos por concluido el
curso 2012/13.
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